Lugar: Libreria Alibri de Barcelona

Fecha: 13 de abril de 2011

Por:  Mireia Esteva Saló

Permitidme que las primeras palabras sean de agradecimiento, en la editorial (el valor fundamental de sus publicaciones no es vender libros). Sus colecciones están llenas de libros valientes, de libros que tienen algo que decir, de novedades y primicias mundiales, por eso mi agradecimiento y orgullo de publicar en este contexto.

Pero también quiero agradecer a la coordinadora del proyecto, a la Olga Viñuales, con la que me une una amistad de 40 años, que me haya propuesto participar en este proyecto colectivo.

Nuestra amistad es larga y aunque no ha sido muy intensa, sí nos ha permitido compartir momentos complicados, momentos valientes que empiezan en la adolescencia, pero también momentos felices. Una amistad que se aleja y se reencuentra con naturalidad a lo largo de la vida, como si el tiempo transcurrido no contara.

Pero esta es la primera vez que participamos juntas en un proyecto. Ha sido un placer, Olga, pero este proyecto también debe ser colocado en el saco de los momentos complicados y valientes.

Cuando Olga me propuso que explicara lo que me había hecho adquirir conciencia de género y del camino que había escogido, no sabía que explicaría muchas de las cosas que he acabado explicando. Pero si sabía que quería hacerlo desde la sinceridad. Sinceridad desde lo que nos quema dentro y sinceridad respecto la mirada de lo que nos rodea: por eso decidí titular mi relato «Con los ojos al descubierto», porque con la mirada vemos el entorno, pero también con la mirada expresamos como somos.

También busqué una frase o un lema que resume el motor de mi vida: «Todo lo que se inclina ante los hechos consumados se incapáz de preparar el porvenir». Es una frase rebelde y yo lo he sido siempre. Yo he sido rebelde sin violencia. Rebelde y callada. Hasta ahora, puedo decir que globalmente me siento satisfecha de las consecuencias de mis actos. Y de este acto que hoy presentamos: el libro también me siento satisfecha.

La invención de la escritura significó para la humanidad no depender de la tradición oral y de la pérdida de memoria de las personas mayores. La escritura nos permite ser herederos de pensamientos y vivencias que de otra manera no hubiéramos tenido. También dicen que los libros hacen libres a quien los lee, porque nos abren la mente, porque cuando más se nos abra el concepto que tenemos del mundo, más opciones tenemos para elegir. Pero también tengo que decir que los libros también hacen libres a quien los escribe.

Los libros nos ayudan a ordenar el pensamiento, nos permiten observar y descubrir aún más como personas. Nos ayudan a explicar lo que nunca nadie nos ha escuchado decir. Muchas veces se trata de un proceso doloroso, pero siempre gratificante.

Ha sido escrito por un grupo de mujeres que forma parte de una generación que vivió con intensidad una dictadura, se involucró firmemente en los cambios y ha vivido plenamente la democracia. Estas circunstancias aportan más intensidad a los relatos y conmocionan más claramente los modelos tradicionales para afrontar los acontecimientos personales.

Entiendo que es un libro necesario para que forma parte de la explicación de una época. Época larga y oscura de nuestro pasado reciente. Forma parte de la historia del sufrimiento que genera en las personas la opresión y la falta de libertad. Pero también, de la capacidad de luchar y vencer que demuestra siempre la naturaleza humana en frente la adversidad.

La historia se escribe con los hechos y sus interpretaciones, pero la verdadera historia de las cosas se escribe con la esencia de un pueblo, con las emociones que nos mueven y con la variedad y capacidad de las respuestas que se generan . Sin este conocimiento, no tenemos historia. Tenemos crónicas. Se debe beber de las fuentes, y las fuentes en este caso, son las personas mismas que vivieron y hacer la historia. Como dijo Carlyle: «La historia es un texto que leemos y escribimos de forma continuada, y en la que también nos escriben»

Este es el libro de la madurez de un grupo de mujeres que han tenido que vencer tantos obstáculos en la vida, que compartir sus vivencias ya no las atemorizaba, ni tampoco las movía ningún interés especial que no fuera el compartir su experiencia de vida con otras personas. En este caso, personas lectoras como vosotros.

Este libro aporta una perspectiva amplia sobre uno de los elementos vitales de nuestra sociedad contemporánea, el género y los roles que lleva asociados, a los que pone en duda, arrastrados por la vida y por la lucha por la libertad individual de cada una de las autoras y protagonistas.

Es un libro que favorece la realización y el conocimiento de valores fundamentales de la vida humana digna, en condiciones de igualdad y libertad, cualquiera que sea el modelo de vida elegido.

La protección de la dignidad de las personas en situación de desventaja es una de las aspiraciones decisivas de las sociedades contemporáneas. Este libro contribuye a aquellas personas que luchan contra de intolerancia del día a día, por ser ellas mismas, muchas veces cerradas en el seno de los claustros familiares.

El camino no está trillado, pero ya lo hemos abierto, no nosotras, todas las personas que escriben su historia en el día a día de su existencia.

Olga, enhorabuena por haber conseguido poner de acuerdo historias y mujeres tan diferentes y complicadas. Porque tú, como yo, como todas sabemos, escribir con el corazón abierto, aunque creemos tener las cosas ordenadas, es un acto de suprema valentía. Sin duda, quedan muchas cosas en el cajón, pero cada capítulo cincela un personaje real que aún vive y lucha. Un personaje que a través de las experiencias de vida se transforma y crece. Se rebela. A veces muy sutilmente. Pero la naturaleza humana, a pesar de que existen las tentaciones homogeneizadoras, es diversa y rica, capaz de generar respuestas únicas, valientes, pero nunca exentas de dolor.

Sé que no ha sido fácil y por eso mereces un reconocimiento y un fuerte aplauso.

A vosotros, familia, amigos, lectores y lectoras, se dedica este libro, espero que os guste y lo disfrutéis con la misma emoción con la que nosotras lo hemos escrito.