(Por: Mireia Esteva)  

No resolver los problemas que tenemos es la mejor manera de producir desafección y procesos de centrifugación. También és dar argumentos a los que querrían destruir nuestra democracia, que no son otros que los que hablan de patrias y se olvidan de la gente, de los nacionalismos de uno u otro sentido. Nacionalismos que querrían recentralizar y recorrer hacia atrás el hilo de la historia y nacionalismos que querrían que renunciáramos a parte de nuestra identidad, haciéndonos recorrer un camino que recuerda problemas de los siglos XIX y XX.

Un arrebato de responsabilidad, El Triangle (5/12/2019)